Alguien a visto a la chica de los ojos negros
Fernando estaba mirando por la ventana, miraba la enorme luna, llevaba todas las noches soñando con una hermosa chica morena que le besaba y le decía que le amaba.
A Fernando le sonaba mucho la chica de sus sueños, no sabía donde la había visto, pero no se la podía quitar de la cabeza.
Ya era muy tarde, se dispuso a acostarse en su cama vacía, se durmio enseguída, cerró sus ojos una vez y ya no los abrió en toda la noche.
Empezó a soñar, aparecía esa chica en sus sueños, le agarraba de su mano, le acariciaba su carita, y besaba sus dulces labios, era una mujer tan hermosa y sensual, que en sueños notaba que estaba excitado.
ya amaneció, Fernando se vistió todo guapo y sexy, esa noche se iría de fiesta por ahí, a una discoteca.
En mitad de la noche, entre la multitud, sus ojos empezaron a brillar, allí, delante suyo, tenía la culpa se sus delirios nocturnos, la hermosa chica bailando música dance de los 90´s se detuvo al sentir una mirada sobre ella.
Se acercó lentamente a él, le acarició la barbilla y le besó apasionadamente en su jugosa boca que ya había besado a tantas chicas.
Al terminar de besar la boca de Fernando , ella le miro con unos potentes ojos negros que se le clavaron en el corazón, una mirada tan penetrante y bonita, ella le agarró de la mano y fueron a la casa de Fernando.
Ella le tiró contra la cama y se puso sobre él mientras se quitaba el mini vestido, después comenzó a morderle la boca, él con sus manos en su delicada cinturita la mordia el cuerpo entero, se desnudó y penetró su tremendo pene duro en su pequeña vagina, pasión y muchos besos sin control, no podían más, el sudor encharcaba sus dos cuerpo pegados y fusionados, la luz de la luna resplandecía en el cuerpo de la misteriosa muchacha sin nombre, el movimiento de sus caderas era tan sensual y Fernando gozaba como nunca había gozado.
Cuando de pronto llegó un increíble momento en el que la mente se iba lejos y solo sentian el verdadero placer descontrolado, un orgasmo de verdad hizo que les temblase el cuerpo entero.
Ella se acosto sobre el cuerpo empapado en sudor del amor de Fernando.
Se durmieron rapidamente, a la mañana siguiente Fernando deseba despertar y ver a la misteriosa chica a su lado, pero no estaba, su mente empezó a sentirse mal, donde estaba aquella mujer.
De pronto se fijó en un papelito que había en su mesilla, lo habrió.
Hola mi amor, he estado esperandote durante años, mi nombre es Angélica, te espero esta noche donde ayer.
Y así fue, esa noche Fernando fue a buscarla, esperó y esperó, pero ella no venía, ya estaban cerrando el local, y Fernando pregunto a los trabajadores por aquella chica, y ellos juraron que jamas la habian visto, que ayer le vieron irse solo, sin nadie.
Fernando flipaba en multicolores.
Desde ese día soñaba y soñaba con ella cada noche, la buscó por todo el mundo, pero jamás la encontró.
Cierto día, paseando perdído por la ciudad, llegó hasta el cemeterio, un impulso le llevó hasta allí, y en lo mas profundo, vio una lápida con una fotografía llena de polvo y unas flores viejas, se fijó en la fotografía y sus ojos ya no pudieron despegarse de ahí, era ella, esa chica, Angélica.
Luego miró la lápida, en memoria de Maria Angelica 1971-1991.
Fernando no salia de su asombro.
Desde ese día, no habia noche que no soñase con esa chica